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Sabemos que las deudas pueden ser una carga abrumadora. Las llamadas constantes, las cartas y la presión financiera pueden afectar a todos los aspectos de tu vida. Sin embargo, existe una solución legal diseñada para ofrecer una salida: la Ley de Segunda Oportunidad.
En este artículo, te explicamos qué es, quién puede beneficiarse y, lo más importante, cómo la modalidad del plan de pagos puede ser la clave para empezar de cero sin perderlo todo.
Es un mecanismo legal que permite a particulares y autónomos cancelar total o parcialmente sus deudas cuando se encuentran en una situación de insolvencia. Su objetivo es claro: darte la oportunidad de reconstruir tu vida económica sin arrastrar indefinidamente los errores financieros del pasado.
La ley está pensada para deudores de buena fe. Esto significa, a grandes rasgos, que debes cumplir dos condiciones esenciales:
Tras la última reforma de la Ley Concursal, existen dos caminos principales para cancelar tus deudas:
Hoy nos centramos en esta segunda vía, ya que es una de las más interesantes para quienes desean proteger su patrimonio.
Para que un juez apruebe la exoneración a través de un plan de pagos, este debe ser, ante todo, realista y sostenible. La ley no pretende asfixiar al deudor, sino ofrecer una solución equilibrada. Por ello, protege tus ingresos en dos niveles fundamentales:
La ley establece un umbral mínimo que es intocable: el Salario Mínimo Interprofesional (actualmente en 1.134 € mensuales en 14 pagas). Cualquier plan de pagos que proponga una cuota que deje tus ingresos por debajo de esta cantidad será considerado inviable y rechazado por el juez. Tu subsistencia básica está garantizada.
Pero la protección no termina ahí. El Artículo 496. Contenido del plan de pagos. del Texto Refundido de la Ley Concursal exige que el plan detalle los recursos que tienes para cumplirlo, pero también para satisfacer tus «nuevas obligaciones por alimentos, las derivadas de su subsistencia o las que genere su actividad».
¿Qué significa esto en la práctica? Que antes de calcular cuánto puedes pagar a tus acreedores, debes descontar de tus ingresos todos tus gastos esenciales para vivir dignamente. Esto incluye:
Solo la cantidad que reste después de cubrir estas necesidades será la que se destine al plan de pagos.
El juez del concurso tiene la última palabra y su función es verificar que el plan es viable. No se basará en promesas vagas o ingresos inciertos. Como ha señalado la jurisprudencia, se rechazarán aquellos planes que carezcan de un sustento real y objetivo. Por eso, es fundamental presentar una propuesta bien fundamentada, con cifras y justificantes, que demuestre tu capacidad real de cumplimiento sin sacrificar tu dignidad.
Con la Ley de Segunda Oportunidad puedes exonerar la mayoría de las deudas privadas, como:
Hay deudas que no son exonerables, como las pensiones de alimentos. Sin embargo, para las deudas con Hacienda y la Seguridad Social, la ley permite una exoneración de hasta 10.000 euros de cada organismo.
La Ley de Segunda Oportunidad es una herramienta poderosa, pero el procedimiento es complejo y requiere un asesoramiento legal especializado para garantizar el éxito. Un plan de pagos bien diseñado y defendido es la llave para proteger tu patrimonio y, lo más importante, tu futuro.
Si te encuentras en esta situación y crees que esta puede ser tu solución, no dudes en contactar con nosotros. Estudiaremos tu caso sin compromiso y te guiaremos en cada paso del camino para que puedas, de verdad, tener una segunda oportunidad.
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